Desde 1994 en la Red. La pagina de los aficionados a la electronica, informatica y otras curiosidades de la vida. No dudes en visitarnos.
Ahora 7 visitas.| 1727165 Visitas (desde Dic. 2011), hoy: 939 Visitas 1392 Pag. Vistas , ultimos 36 dias: 38725 Visitas. 74447 Pag. Vistas. Tu IP: 54.205.223.200
Que ando curioseando:
AutosuficienciaCosas de casaElectronicaEn InternetInformáticaMundo MisticoSin categoríaSociedadTe lo recomiendo

LAS RADIACIONES TERRESTRES Y EL CÁNCER. Lineas de Hartmann

Los casos de cáncer guardan estrecha relación con la incidencia de las radiaciones de la tierra en las personas. A esta conclusión han llegado los radiestesistas que se han ocupado de este tema. Mi experiencia me indica que en todos los casos de cáncer que he podido verificar en las viviendas examinadas, las personas enfermas están o han estado durmiendo sobre fuertes radiaciones de la tierra. Es más, el cáncer se ha manifestado en el sitio anatómico donde las radiaciones han incidido con más fuerza.

En 1929 se llevó a cabo una experiencia masiva en una pequeña localidad alemana llamada Vilsbiburg que en esa época tenía unas 3.500 habitantes. La llevó a cabo un prestigioso radiestesista, el Barón Gustav von Pohl, recorriendo la localidad durante una semana, marcando en un plano urbano las líneas Hartmann y las venas de aguas subterráneas. Se superpuso a este plano, otro confeccionado por el médico local donde estaban marcados 54 casos de cáncer que se habían producido en los últimos 12 años, resultando que todos, sin excepción, se habían producido en lugares fuertemente radiados. El Barón von Pohl realizó en Grafenau, al sur de Alemania, una experiencia similar con idénticos resultados.

Como esto causara conmoción en los círculos médicos, entre 1930 y 1931 se hizo una experiencia mucho más importante en la ciudad de Stettin, situada al norte de Alemania. La llevó a cabo el Dr. Hager, médico de esa ciudad, quien hizo confeccionar una lista de los casos de cáncer habidos en los últimos 20 años, que totalizaron 5.348. Con la colaboración de un prestigioso radiestesista, el Sr. William, recorrieron los domicilios llegando a la conclusión que en todos los casos las personas afectadas habían estado durmiendo sobre lugares fuertemente radiados. Es más, verificaron lugares donde hubieron 2, 3, 4, 5 y más casos de cáncer en un mismo dormitorio, en forma sucesiva. Conclusión: se hereda “la cama” y no la enfermedad.

Käthe Bachler, conocida radiestesista que ha trabajado sobre todo con niños en edad escolar, dice: “…se han observado en todos los exámenes críticos de viviendas de enfermos y muertos de cáncer, la influencia de un cruce de zonas con alteración geopática. Yo misma he podido hacer esa corroboración en más de 500 casos de cáncer y de otras proliferaciones celulares, sin una sola excepción” (Experiencias de una radiestesista, pág. 200).

El Ing. Guido Bassler nos dice: “Mis propias investigaciones al igual que las de muchos radiestesistas, han evidenciado que en el 100 % de los casos de cáncer a los que se ha tenido acceso, la persona respectiva infaliblemente dormía con la parte del cuerpo afectado sobre focos de muy fuerte radiación de la tierra”. (Los secretos de la radiestesia, pág. 92).

El Dr. Gert R. Hamer, médico alemán que se halla preso en Francia por sus investigaciones, ha llevado a cabo importantes experiencias, llegando a la conclusión de que el cáncer es una enfermedad del alma, causada por una experiencia traumática muy aguda que ha hecho colapsar el sistema electro-químico neuronal. El Dr. Hamer contrajo cáncer a consecuencias de un hecho gravísimo como fue la muerte de su hijo Dirk que tenía 21 años, a consecuencia de un disparo que le hizo una persona de la aristocracia que consiguió eludir la justicia por tener relaciones en muchas partes. Analizó los hechos, consiguió curarse del cáncer y llego a conclusiones muy decisivas que aplicó con éxito a muchas personas con esta enfermedad. El Dr. Hamer ha publicado un compendio de sus conocimientos y prácticas que constituye una obra monumental, que con el tiempo cambiará la ortodoxia médica vigente.

Las muchas experiencias habidas nos dicen que en todos los casos de cáncer, las personas han estado durmiendo sobre fuertes radiaciones de la tierra, pero no en todos los casos de personas radiadas se ha manifestado esta enfermedad. Coincido con el Dr. Hamer que el cáncer se origina cuando una persona ha sufrido un fuerte shock emocional que ha provocado un cortocircuito en las células. Esto ha quedado latente en la persona y se despierta y manifiesta en el cuerpo cuando duerme sobre radiaciones. Como hay personas que han sufrido graves problemas emocionales pero que no contrajeron cáncer por no hacer dormido sobre radiaciones, se puede concluir que para que ello ocurra es imprescindible que concurran estos dos factores. Por lo expuesto, resulta imprescindible que en cualquier caso de cáncer se haga un estudio geobiológico del lugar donde la persona afectada duerme. Considero que para que la persona curada de cáncer no tenga recidivas, es necesario ineludiblemente que sane de su herida emocional y duerma en un lugar libre de radiaciones.

¿Es necesario más sufrimientos y muertes para que la ciencia médica tome nota de estas realidades? El Dr. Fernando Callejón, médico oncólogo de Rosario, dice en su libro “La lupa de la medicina moderna” que el cáncer mueve en Estados Unidos 150 mil millones de dólares. ¿Es necesario agregar más?

Las líneas de Hartmann y Curry: Rejilla electromagnética de la Tierra

Las líneas Hartmann o “Líneas H” es una rejilla electromagnética que crea una radiación que se extiende por toda la tierra a la cual se le denomina Red Global de Radiación. Esta red puede ser detectada en todas partes, tanto en terreno llano como en la montaña, en el agua, en el exterior y en el interior de las viviendas, si éstas son de varias plantas, está verticalmente presente en los mismos lugares de cada nivel.

El Dr. Ernst Hartmann en 1951 midió por primera vez la resistencia eléctrica de diversas personas en diversos lugares. Sus investigaciones le llevaron a descubrir una red constituida por bandas de unos 21 cms. de ancho y separadas por 2,50 m. en sentido N-S (polaridad negativa “-“) y de 2 m. en sentido E-O (polaridad positiva “+”).

Las líneas de Hartmann o “líneas H” son como paredes invisibles desde la tierra hasta la ionosfera, y su efecto se manifiesta hasta el piso más alto de un edificio, atravesando cualquier tipo de material. Convergen toda una serie de factores distorsionantes, como una mayor ionización cósmica, radiaciones gamma,o las Dañinas Radiaciones de Ondas electromagnéticas de Baja Frecuencia como el Haarp, etc.

Su intensidad y densidad son muy variables, dependiendo de innumerables factores como son la hora del día y los cambios atmosféricos. Se les ha llamado también Constantes Vitales Terrestres, pues su armonía o distorsiones nos muestran el grado de equilibrio o de desequilibrio de un lugar o sus alteraciones en un determinado momento.

Las Cruces o Intersección de las líneas Hartmann crean Puntos Geopatógenos.

Los Cruces Hartmann. Son las intersecciones de las líneas de fuerza de la red, que forman cuadros de 21 cm de lado, donde la energía es más intensa, se hace notoria y perjudicial. Los geobiólogos denominan esto cruces de las “Líneas de Harmann” como Puntos Geopátogenos.

Existe evidencia que las antiguas civilizaciones conocían la existencia de este tipo de energía, se basaban en el conocimiento de los puntos y lugares de la Tierra en los que las energías y las vibraciones electromagnéticas fluían con y a través de la armonía del entorno. Tal vez por ello los considerados Lugares Sagrados de la Tierra y de la Humanidad estén situados en zonas de fuerte actividad telúrica y gran concentración de energía. Tales como monumentos megalíticos, pirámides, templos y catedrales.

Según el Dr. Hartmann, el peor lugar que una persona puede dormir o trabajar es en un nudo oPunto Geopátogeno donde se cruzan 2 líneas Hartmann. Así pues estos campos de radiación distorsionada son perjudiciales para todos los organismos vivos y pueden favorecer la aparición o la aceleración de enfermedades .

Los peores lugares son aquellos donde las redes de las Líneas de Hartmann cruzan “Una falla o una veta de agua o río subterráneo”, donde se han observado alteraciones en la emisión de radiación gamma e infrarroja. Especialmente cuando el punto geopatógeno corresponde a lugar fijo donde se encuentra nuestra cama o lugar de trabajo.

Los Puntos Geopátogenos de las cruces de lasLíneas de Hartmann pueden afectar nuestro campo magnético individual . Si la persona queda expuesta un tiempo prologado a las influencias energéticas nocivas de un campo más fuerte, las células se despolarizan y se desequilibran produciendo así desorden en el organismo, notándose físicamente sus efectos en el cuerpo humano.

Un cáncer o una depresión nerviosa puede agudizarse si estamos situados sobre un punto geopatógeno. Sólo un par de semanas o meses bastan para que comencemos a manifestar trastornos, enfermedades crónicas o afecciones agudas.

Estas radiaciones de alta frecuencia se vuelven muy agresivas para el ser humano, cuando se dan también perturbaciones meteorológicas, produciendo grandes variaciones de las constantes vitales del individuo, que se traducen en excitación e irritación continua de sus células nerviosas. Existen estudios efectuados, que una geopatía o punto geopatógeno importante tiene que ver directa o indirectamente con al menos el 80% de los casos de cáncer que son detectados.

Otra rejilla electromagnética Las líneas Curry

El Dr. Curry juntamente con el ingeniero S. Wittmann y un equipo de colaboradores, detectó en Alemania en los años de la posguerra, una red de líneas en sentido oblicuo a los puntos cardinales, esta retícula magnética orientada NE-SO y NO-SE aproximadamente, de mayor tamaño que la red de Líneas Hartmann, orientada diagonalmente con respecto a ésta. Esta red o rejilla electromagnética se conoce como Líneas Curry.

La separación entre las Líneas Curry de orientación Noreste-Suroeste oscila cerca de los 8 metros; y entre las líneas Sureste-Noroeste es de 6 metros. El grosor aproximado es de 40 cm.

Las Líneas Curry son de menor intensidad radiestésica que la retícula Hartmann a la hora de ser prospectada, pero es mucho más dañina. Las frecuencias de la red de líneas Curry son extremadamente sutiles, la mayoría de los expertos en geobiología tienen problemas en su correcta captación.

Las radiaciones que podemos encontrar en un punto geopático, pertenecen todas al espectro no visible de la luz, rayos cósmicos, rayos gamma, rayos X, rayos infrarrojos, rayos ultravioletas. Estas radiaciones crean gran cantidad de iones positivos, que descompensan el equilibrio iónico natural del ser humano.

La célula actúa como un circuito electrónico resonante el cual se ve afectado por las frecuencias electromagnéticas naturales y artificiales. Los ambientes con ionización altamente positiva que producen las radiaciones electromagnéticas favorecen la aparición de radicales libres que dañan las células.

Si usted tiene un constante mal dormir o dolores de cabeza persistentes u otros síntomas de posibles enfermedades crónicas, podría estar afectado por las líneas energéticas de Hartmann y Curry. Es posible que su cama o lugar de trabajo esté sobre una geopatía.

Según los consejos del sitio “Pensamiento Consciente” una manera sencilla es observar a los animales, si es que tenemos la suerte de tener alguno en casa, porque al igual que las plantas tienen un sexto sentido capaz de detectar estas energías sutiles de la tierra. Si tenemos un sofá en el que acabamos cansados o malhumorados siempre que nos tumbamos en él, y si además nuestra mascota no quiere estar allí, es muy probable que pase una franja de las líneas Hartmann justo por donde esta el sofá, lo mejor es cambiarlo de sitio. Si nos fijamos en los animales salvajes podemos observar como eluden las zonasde puntos geopatógenos ya que no hacen sus madrigueras ni sus nidos en estas zonas.

Igual pasa si colocamos plantas en un mismo rincón o espacio, y todas acaban muriendo, puede que pase por él una línea hartmann. Es por ello que muchas veces las plantas solas viven bien en un lugar de la casa y en la otra nada sobrevive, porque lo atraviesan estas franjas. Las plantas más sensibles son el culantrillo y el perejil en maceta.

La mejor solución pasa por ir probando donde nuestras mascotas o nostros nos sentimos bien, ir cambiando los muebles de sitio, contratar los servicios de un experto en la materia que nos confirme por dónde pasan las líneas Hartman, para así poder evitarlas. Saber si por debajo de nuestra casa hay una falla en el terreno, si hay cavidades subterráneas o venas de agua pueden ser otros elementos que nos ayuden a vivir más sanos. (Ver imagen: El nivel bioenergético suele ser bajo en las viviendas)
Si nos encontramos dentro de alguno de estos casos, podemos encontrar tratamientos de armonización y equilibro efectuados con la radiestesia o teleradiestesia o lo podemos solucionar a través de la correcta asesoría de un experto en geobiología.

Fuente: http://www.taringa.net/posts/salud-bienestar/12482935/Tu-casa-es-tu-salud_-Ojo-donde-descansas-o-trabajas_.html

Escribe un comentario

Tu comentario