El beso
Una hipótesis es que el beso es una reminiscencia de la infancia, dado que nuestra primera experiencia de seguridad, placer y amor procede de la boca cuando nos amamantan. Incluso nuestros ancestros solían alimentar a su prole pasándole la comida masticada de boca a boca, como hacen los chimpancés.
Otra explicación tendría que ver con el sexo. Los primeros homínidos se sentían atraídos por las frutas rojas maduras y esa atracción se trasladó a la sexualidad. De ahí que el sexo y los labios sean más colorados. O que tenga tanto éxito el pintalabios rojo pasión. Besar unos labios, pues, sería como morder una fresa.
Lo que es innegable es que los labios son una de las zonas más erógenas de nuestro cuerpo. Un beso apasionado puede resultar tan intenso que reduce el estrés y desata la oxitocina, el neurotransmisor de la socialización y el amor. Y como dice Cristina Sáez:
Escribe un ComentarioSábado 24 abril 2010 En InternetEtiquetas: En Internet |




















